Adri2

Las app más sociales

A lo largo de los últimos años, los colectivos que presentan ciertas necesidades concretas se han convertido en un foco de mercado para las empresas de desarrollo de software para dispositivos móviles. En especial, la aparición de aplicaciones móviles sobre temas relacionados con el mundo de la salud se ha incrementado considerablemente, contando hoy por hoy con más de 500 millones de personas con algún tipo de aplicación de este carácter instalada en sus dispositivos.

En particular y debido al progresivo aumento del número de personas afectadas por la enfermedad de Alzhéimer, muchas empresas se han decantado por el desarrollo de ciertas herramientas especializadas para este tipo de enfermedad. Así, las personas que se encargan del cuidado del enfermo disponen de una gran variedad de herramientas cuyo uso permite, entre otras cosas, contactar con otros cuidadores y asociaciones de familiares, localizar centros de día y residencias especializadas, acceder a información sobre relajación, comunicación y terapia familiar, así como conocer mejor los síntomas, el tratamiento y las medidas de prevención del alzhéimer.

Sin embargo, no solo existen aplicaciones para el cuidado de las personas enfermas. También existen muchas otras herramientas de carácter muy distinto, cuyo objetivo se centra más bien en tratar de evitar o retrasar la aparición del alzhéimer, todo ello a través de juegos y ejercicios para fortalecer el uso de la memoria y la mente.

By: Adrián Huertes

Yaiza

La moda se hace inteligente

Ponte la chaqueta y… ¡a componer! Puede sonar extraño, pero es una realidad que puede llevarse a cabo hoy en día gracias a la MIDI Jacket, una chaqueta que permite crear música a través de los movimientos del cuerpo mediante una serie de sensores incorporados conectados a una aplicación móvil disponible para iOS. En concreto ésta incluye un acelerómetro, un altímetro, un giroscopio y 4 magnetómetros, que con un poco de habilidad pueden llegar a sonar realmente bien.

Una nueva forma de hacer música, que está siendo muy valorada por DJs, bailarines y performers para distintos espectáculos a la que pueden llegar a sacársele diversos usos como controlar un dron o manejar la App de Google Maps con tu propio cuerpo.

La tecnología se une en esta ocasión de la mano de la moda, creando prendas aparentemente “normales” pero que esconden el futuro en su interior. Esa es precisamente la filosofía de la compañía mexicana Machina, creadora de esta innovadora chaqueta. Su objetivo es trasladar al público y hacer móvil la tecnología más avanzada manteniendo el diseño y la utilidad, ya que al fin y al cabo fabrican ropa con la que podrías salir tranquilamente a comprar el pan (siempre que dispongas de los 999$ a los que se vende la MIDI Jacket)

Otra de las creaciones en las que trabaja actualmente la firma pretende lanzar un producto destinado a la industria de los videojuegos mediante el cual se pueda vivir una experiencia de inmersión completa de sonido y sensores de movimiento que permitan por ejemplo sentir donde te han disparado en un juego de guerra.

Moda inteligente que podría estar sacada de cualquier película de ficción pero que ya es toda una realidad. Alcanzable solo a unos pocos por el momento, pero quién sabe, el futuro está más cerca de lo que pensamos.

By: Yaiza Pinilla

Diego

La evolución del transporte

Cuando hablamos de los sistemas de transporte privados, la mayoría de personas piensan en la industria del automóvil. Esto no es de extrañar, si pensamos que, desde que Henry Ford comenzara a fabricar su modelo T utilizando un sistema de cadena de montaje en 1908, algo absolutamente revolucionario para su época, el sector automovilístico ha experimentado una expansión constante y sin freno, a lo largo y ancho de los cinco continentes, hasta monopolizar con mano de hierro el transporte privado motorizado.

Las tímidas-y escasas- propuestas alternativas al automóvil que históricamente han aparecido, principalmente como vehículos conceptuales diseñados por los propios fabricantes de automóviles, han sido creados más como un intento de sondear el mercado o de mostrar la fuerza de la marca que con una intención real de desplazar al automóvil tradicional de su trono en el mercado. Y, lógicamente, la mayoría de estas propuestas han sido aplastadas por el enorme peso del automóvil, quedando reducidas, en el mejor de los casos, a un valor residual del mercado para personas que no se conforman con las soluciones tradicionales.

A corto plazo, no se vislumbra el final de esta situación. O al menos esa es la convicción de los principales fabricantes automovilísticos, que están trabajando en dos líneas principales, montadas siempre sobre la base del automóvil tradicional. Por un lado, destaca la investigación y los avances de las compañías en materia de conducción autónoma; mientras que por otro se trabaja en sustituir el tradicional motor de combustión interna por alternativas sin emisiones directas, como motores eléctricos o propulsados por pila de hidrógeno.

No obstante, existe un problema implícito al automóvil tradicional que ni el motor más ecológico podría solucionar: el problema de la ocupación. Únicamente hace falta fijarse en los vehículos que circulan por una gran ciudad a las horas ‘punta’ de entradas y salidas laborales para observar que la gran mayoría de vehículos van ocupados por una única persona que, para colmo, no suele llevar mucho más equipaje que una maleta o mochila. Es decir, tenemos las calles abarrotadas de máquinas diseñadas para transportar a cinco personas (o más) y hasta 500 litros de equipaje funcionando a menos del 20% de su capacidad. Y esto supone un despilfarro energético enorme, hasta para el motor con el mejor de los rendimientos. Las autoridades de numerosos países ya se dieron cuenta de este problema, y desde hace muchos años se vienen realizando campañas que promueven el uso del transporte público, de la bicicleta, de ir caminando a los sitios o de compartir vehículo.

Algunos fabricantes creen en que la solución a este problema, y de paso al tráfico en las grandes ciudades, pasa por los llamados transportes eléctricos personales. Este tipo de vehículos, de características y diseños muy variados, tienen en común unas pocas líneas. Son pequeños, maniobrables y de bajo consumo en comparación con los vehículos tradicionales, y están diseñados para trayectos cortos y con ligero equipaje, habituales para la mayoría de personas que tienen que desplazarse a diario a su puesto de trabajo.

Probablemente, el vehículo pionero de este tipo es el Segway Personal Transporter, conocido habitualmente por el nombre de la marca, Segway, que en 2001 se convirtió en el primer vehículo que empleaba un giroscopio conectado a un ordenador para mantener el vehículo en equilibrio, respondiendo a la inclinación corporal del conductor.

Otro interesante vehículo de este tipo, es el llamado SoloWheel, con un funcionamiento similar al del Segway, pero con una portabilidad aún mayor. En este caso, se trata de un vehículo con forma de maletín con unos 10 kilogramos de peso, pero que es capaz de alcanzar los 20 km/h.

Diseñado por el mismo fabricante que el anteriormente mencionado, es necesario mencionar también el Hovertrax, parecido a simple vista a un monopatín, que con solo 6 kilogramos de peso es capaz de recorrer hasta 15 kilómetros con sólo 1 hora de carga de batería.

Además de estos tres modelos, que son los más conocidos por el público en general, es necesario estar atentos a la infinidad de prototipos que las compañías automovilísticas, en especial las asiáticas, impulsadas por la altísima densidad de población de sus ciudades, están desarrollando. Ejemplos de prototipos de este tipo responden a nombres como Hyundai E4U, Toyota i-Road, Honda U3-X o Citröen E3-Pod.

Realmente, nadie sabe muy bien si alguna vez estos vehículos tendrán una penetración real en el mercado, llegando a reducir el tráfico de automóviles tradicionales en trayectos urbanos. No obstante, el interés de grandes compañías en aplicar investigación y desarrollo a estos prototipos indica que, al menos ellas, ven un nicho de mercado interesante para explotar. Habrá que estar atentos al sector de los transportes eléctricos personales, que hoy aún se encuentra a la espera de la llegada de su particular Ford T.

By: Diego Cuervo

Rocio

DeepWeb, el lado oscuro de internet

Existe una cara de Internet desconocida y peligrosa, que la gente de a pie no conoce. Esta parte de Internet es invisible a los motores de búsqueda ya que el contenido no está indexado es decir, todo el contenido es inaccesible desde los buscadores convencionales de Internet -como puede ser Google-, por diferentes motivos, como tratarse de páginas y sitios webs protegidos con contraseña o documentos en formatos  no reconocibles.

Debido a que este lado oscuro se sirve de herramientas que ayudan a mantener el anonimato de las personas que la utilizan, la mayoría de actividades que se realizan desde esta red son ilegales, que no quiere decir que 100% lo sean, pero si en su mayoría.

Muchos usuarios se aprovechan de ello para cometer servicios de blanqueo de dinero, compra-venta de contraseñas, venta de pasaportes ilegales, filtraciones del gobierno o servicios de asesinos a sueldo, aparte de la compra-venta de drogas.
La mayoría de los ataques por malware en la web tradicional cuenta con conexiones con Deep Web.

El acceso a este lado de Internet no es fácil pero no imposible, con algunos conocimientos informáticos nos podríamos conectar y navegar en su red, eso sí, hay que tener en cuenta que conlleva su riesgo.

By: Rocío Viruega

Carlos

El control del hogar logrará que el hogar nos controle

A lo largo de los últimos años, el ser humano ha ejercido de espectador de lujo en el desarrollo de la confortabilidad de la rutina en la vida cotidiana, algo que logrará reducir –y en algunos casos, ya está reduciendo- el tiempo libre “desperdiciado” en ejecutar ciertas tareas.

En estos días tan cálidos (por emplear un calificativo amable), se convierte en un hábito casi obligado la sobreprotección de nuestros bienes materiales expuestos a la intemperie. ¿A quién le gusta volver a casa después de cumplir la jornada laboral, y encontrarsela a trescientos grados, por culpa de no haber bajado las persianas, o echado las cortinas? Y todo porque saliste de casa con el tiempo justo para llegar puntual a la oficina. Del mismo modo, no es menester recordar la sensación de sentarse en el coche y sentirse como en el mismísimo trono del diablo.

No obstante, este tipo de inconvenientes que tan malos tragos pueden llegar a hacernos pasar, presentan un índice de abolición elevado gracias a la aparición de la domótica. Y es que las nuevas tecnologías no solo hacen de nuestro ocio una experiencia cada vez más placentera y entretenida; también pueden convertirse en la mayor herramienta de optimización de tiempo y esfuerzo para cualquiera que se lo proponga.

No es ya una novedad la existencia de hogares en los que, con tan sólo presionar un botón, se ejecuten de forma simultánea actividades como el cierre de ventanas y puertas, la bajada de persianas, y la activación de todas las alarmas que el usuario tenga por conveniencia instalar. Y algunas de estas actividades, como no podía ser de otra manera en la sociedad en que vivimos, llevadas a nuestro Smartphone.

Si bien es cierto que no hay gran disponibilidad de dispositivos que aúnen todos los sistemas de control y permitan manejarlos de forma simultánea, parece que el problema se resolverá a muy corto plazo, por lo que ya se ha comenzado a pensar en cuál será el siguiente paso que el desarrollo de la tecnología permitirá alcanzar. Y las previsiones dicen que estamos muy cercanos a igualar –o incluso superar- a la ciencia ficción.

Pero eso no es todo. Está bien pensar en cuál será el siguiente paso, pero ¿y los dos, tres siguientes? Parece que las personalidades más visionarias ya tienen claro cómo serán las casas de la siguiente generación, o quién sabe si de la nuestra. Dicho concepto eliminará de nuestras vidas cualquier tipo de preocupación que concierna al cuidado del hogar, gracias a los asistentes digitales robóticos.

Y es que no habría nada mejor que dejar en manos de un ente robótico, perfectamente programado, todas las responsabilidades relativas a una vivienda, así como al habitante de la misma: cocinar, limpiar, lavar, habilitar/deshabilitar dispositivos, y un largo etcétera de posibilidades, hasta alcanzar el gran hito de la tecnología en general y de la robótica en particular, la comprensión de las emociones humanas y actuación en consecuencia de las mismas.

¿Será esto lo que nos espera en el futuro próximo? Y aún más importante ¿conseguirá la domótica la aceptación del vox populi, o se encontrará múltiples trabas por el camino? El tiempo nos dará la respuesta, y hasta que ésta llegue, lo único que podemos hacer es seguir bajando persianas y cerrando puertas.

By: Carlos Salamanca